PAISAJES Y GENTES DEL MARGEN ORIENTAL DE LA MANCHA. MUNICIPIO DE CASAS IBAÑEZ Y SU COMARCA (LA MANCHUELA) ALGUNAS REFLEXIONES DE CARACTER SOCIO-POLÍTICO. GEOGRAFÍA E HISTORIA.

domingo, 27 de enero de 2013

SIERRA DE MARTÉS, JAVALAMBRE Y PICO ALMENARAS

Vivimos tiempos inciertos en los que la ausencia de esperanza en un futuro mejor (o, al menos, tan confortable como el reciente pasado que acabamos de dejar atrás) se erige como condicionante supremo de nuestra existencia. Políticos corruptos, gobernantes incompetentes, instituciones que abandonan su sagrado cometido...  Hoy más que nunca, la sensación de estar solos y sin un rumbo     al que ceñirnos en este barco que se desarbola, nos quema por dentro y nos obliga a comportarnos cínicamente con nuestros compañeros de viaje. La madre naturaleza sigue a lo suyo: soportando arados y prospecciones, sequías e incendios, vertidos e ignorancia. Sólo la búsqueda de la belleza nos redime de este presente en la jungla. 

Tras unas cuantas semanas de viento feroz y reseco procedente del NW (ese viento que acartona los pulmones y mete miedo a la voluntad), cuando ha nevado en toda España menos aquí, me subo esta pacífica, pero ventosa, tarde de finales de Enero a tomarle el pulso a la Llanura. Miro hacia sus límites cercanos y contemplo el poderoso Javalambre vestido de nieve: esas romas jorobas de caliza plurisecular que se asoman al fino aire de los dos mil metros... Contemplo la vecina Sierra de Martés: mi entrañable montaña particular. Esa a la que ascendí por vez primera en mi ya dilatada historia de montañero. Y lanzo mis ojos a 120km de distancia hacia la pirámide de las Almenaras, el pico emblemático de Albacete y las bellísimas Sierras de Alcaraz. Un nudo afilado de piedra esculpida por la intemperie que mira hacia La Sagra y Sierra Nevada desde sus 1798 metros de altitud.

Me consuela saber que si alguna vez todo se va al carajo, este paisaje ancho y abierto al mundo que contemplo seguirá igual: por los siglos de los siglos... (Amén)


 Pinar de la Calera, Alborea y Sierra de Martés en la subida al Cerro de San Jorge por su cara Sur... Entre la franja de pinada que le debemos a Goyo. Cerca de las seis de la tarde. La típica imagen, repetida a la saciedad, que me consuela el alma atribulada cuando pienso en la vorágine del mundo...
 , Sobre el promontorio vecino, antes pelado, la mirada alcanza hasta los pueblecillos de La Pared y La Villa, recostados en la Serrezuela homónima, tras cuyos boscosos perfiles, discurre el fiero cañón que dirige al Júcar hacia la hoya de Cofrentes.
Martés... Siempre. Las tardes invernales producen una luz saturada de tintes amarillos que proporcionan al paisaje un matiz de calidez que hace las delicias de los fotógrafos: marrones brillantes tirando a rojos y reflejos cristalinos allá donde existe agua [tras el pinar de La Calera, se adivina la laguna que se forma en el antiguo lecho del Arroyo de La Cañada]. Pero hay que darse prisa, pues a cada minuto transcurrido la calidad e intensidad de las luces cambia hacia el ominoso gris del crepúsculo, como se verá más adelante.


A pesar de las luces bajas (a las 18.00h, ya el sol roza el horizonte), se pueden apreciar los detalles de las arquitecturas de Alborea y los recovecos petrificados de los farallones de Martés.

Minutos más tarde, se me brinda la poco usual oportunidad de contemplar, y fotografiar, la luna llena saliendo por encima del Nevera, de 1119m de altitud. 

El frío aprieta y me tengo que dar prisa en captar este mágico momento de solemnidad cósmica y geográfica belleza.

Hacia la luna se dirige la carretera N-322 en su bravo discurrir hacia Valencia. Primero el vertiginoso descenso del Cabriel, en medio de pinares sin tacha y barrancos donde se forman tollos y anidan las torugas... Después, una tendida subida a los Isidros, aldea de Requena. Y más tarde, el cruce de la mitad sur del altiplano homónimo, sembrado de feraces viñedos y cárcavas ocasionales perforando la atormentada arcilla, hasta dar con la histórica Requena, puerta de Castilla y el Mediterráneo: postrer hito hasta alcanzar la autovía Madrid-Valencia. 


Esta serie fotográfica la he consignado tal y como, en medio de la penumbra característica del anochecer, la ha captado el objetivo: sin edición posterior o cualquier otro tipo de cocinado... Mi buen amigo, y experto en fotografía de la Naturaleza, Félix, me recomendó tirar las fotos en formato RAW, para, de este modo, poder revelarlas más tarde y hacerles ganar en luminosidad y dramatismo. Pero como se necesita una inmensa paciencia, más propia de un artesano que de un coleccionista de paisajes como yo, iré aplicando esta fórmula conforme me vaya curtiendo en los secretos de esta técnica. En cualquier caso, sí que es cierto que ha sido precisamente la tarde que conforma este relato mi bautizo como tirador RAW, aunque debido a mi inexperiencia y esencial compulsibidad, perdí los formatos citados al descargar la serie en un programa inadecuado. La secuencia de lunas que sigue, está un poquito más trabajada: en los aspectos conjuntos de un mayor cuidado en el ajuste del diafragma, y una posterior, aunque somera, edición con ACDSee.

SECUENCIA DE LA LUNA LLENA SOBRE EL CINTURÓN DE MONTES VALENCIANO
I............





II..........

La excursión vespertina al Cerro de San Jorge no tiene más secreto que el que da las ganas de andar y aguantar por unos minutos el frío y la extrema soledad del invierno. La llanura, como siempre, es un ejemplo de quietud... Un escenario abatido en tierra indicado para poetas y antisociales. Una sólida plataforma donde asentar refugios y pensamientos benéficos...
Contemplar la luna de esta guisa, saliendo tras las montañas que nos apartan del Mediterráneo, es a fin de cuentas un privilegio que esta parte de la geografía nacional nos regala muy de vez en vez. Mientras la rueda del cosmos siga girando, estoy convencido de que no tenemos de qué preocuparnos.




A modo de despedida, abajo: La Sierra de Martés,  y Alborea durmiendo en su regazo. Campos y pinares detenidos. Silencio y expectación... El viento silva entre las ramas distantes y el viajero se marcha hacia el refugio del hogar y la seguridad [?] de las concentraciones humanas. 

JAVALAMBRE... A 90 KMS A VUELO DE PÁJARO: INMERSO EN LA NEBLINA DE LA DISTANCIA Y LA ESCASA LUZ DEL CREPÚSCULO (AL NE)

AL SW: EL PICO ALMENARAS (120 KMS) VIGILA LA CIUDAD DE ALBACETE.





1 comentario:

  1. Hola Juan:

    Otra vez la luna, como aquella enorme que me enviaste hace unos meses por Martés. La luna siempre sugiere y suscita.

    veo que has actualizado tus datos personales.

    Un abrazo. Buena entrada, buenas fotos y mucho sentimiento, tal vez demasiado pesimismo.

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